miércoles, 4 de marzo de 2009

Aprobado raspado en educación


El 26 de febrero salía publicada una noticia en el periódico ABC, narrando los resultados del informe de la Fundación Instituto de Empresa (IE) entre docentes de ESO: los profesores son pesimistas sobre la evolución del sistema educativo.
El sistema de enseñanza español recibe un 2,5 en una escala del uno al cinco.

Este resultado me preocupa y me alarma. Si ha recibido un 2,5 sobre cinco de media, quiere decir que muchos de los profesores han suspendido el sistema de enseñanza española y alertan de que va a peor!!!
Los profesores de la ESO están desmotivados y los alumnos no están suficientemente preparados, y eso que según el estudio, las relaciones entre alumnos y profesores son buenas, pero "hay dificultades y problemas".

Hay que ponerse las pilas en el tema de la educación. Hay que apostar por profesores bien formados que sepan ayudar a que los alumnos aprendan y no simplemente a impartir sus clases sin preocuparse mínimamente por sus alumnos.
La educación en casa es muy importante y debemos enseñar a nuestros hijos valores como el respeto, la honradez y el trabajo, para que luego en el colegio haya menos problemas.
Por último, me gustaría resaltar la pesadilla de los cambios de gobierno desde el punto de vista de la enseñanza: viene el PSOE: impone la LOGSE, el PP: impone la LOCE, ahora otra vez el PSOE: impone la LOE...
Nos estamos cansando ya de tanto cambio. Pónganse de acuerdo de una vez y formulen una ley de educación lo más de acuerdo posible, se lo pedimos por favor!!!

1 comentario:

  1. Tal y como está el patio, no me parece mala nota un aprobado raspado para el sistema educativo. Yo habría apostado a que suspendía.
    Apuntas tres áreas fundamentales: la formación de los profesores, la colaboración familiar y el consenso político. Los tres importantes, pero poco podemos hacer sobre el último --salvo votar, cuando toque, a quien nos parezca que mejor defenderá los intereses de la educación--, y no mucho sobre el segundo, porque cada hogar y cada familia es un mundo propio. Preparémonos bien, entonces, quienes tenemos pretensiones de preparar a otros. Si es indudable la responsabilidad de un cirujano que puede tener en sus manos la vida de su paciente, o la de un inteniero que debe diseñar un puente que resista sin caerse el paso de camiones, no menos debería serlo la de un maestro que ha recibido el encargo de formar personas, conciencias y futuros cirujanos e ingenieros responsables. Por eso nada es poco en la formación del profesorado.

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